Almudena Lobera

REST
Parra & Romero | Madrid
From 12 September – 9 November 2024

Almudena Lobera, Rest, Vista de instalación en Parra & Romero, Madrid, 2024
Almudena Lobera, Rest, Exhibition view at Parra & Romero, Madrid, 2024

“El tiempo, como la arena, pasa desapercibido. Hasta que miras a tu alrededor y estás rodeado de dunas, siempre cambiantes.”

_Comentario anónimo en Youtube en una canción perteneciente a este proyecto

Parra & Romero se complace en presentar la primera exposición individual de Almudena Lobera (Madrid, 1984) en nuestra sede madrileña.

En su práctica multidisciplinar, la artista Almudena Lobera explora la deconstrucción, reinterpretación y negación del lenguaje, resignificándolo continuamente. En Rest, Lobera centra su investigación en el concepto de silencio, poniendo en valor su relación con el diálogo y la comunicación no verbal, a través de una serie de nuevas obras. La artista reivindica la escucha como un acto de cuidado o autocuidado, invitando a reflexionar sobre las tensiones entre el silencio y el sonido. De este modo, Lobera despliega una sucesión de presencias silentes a través del dibujo, la escultura, la instalación y la performance.

El título de la exposición, Rest, proviene del concepto musical de “silencio” en inglés, que también puede traducirse como “descanso”. En la notación musical, se marca con el término latino Tacet e indica que un instrumento o una voz permanecen presentes, pero sin emitir sonido. Esta idea nos recuerda a la célebre obra 4’33’’ de John Cage (1952), donde el silencio se convierte en un espacio lleno de significados. Así, Lobera retoma esta distinción entre silencio como ausencia pasiva y descanso como una pausa activa, dotada de intención. En la música, el descanso tiene un valor propio, lo que conecta con la proyección de voluntad que también caracteriza las “presencias silenciosas” que la artista despliega en esta muestra.

Hay, entonces, una diferencia sustancial entre silencio (silence) y descanso (rest), diferencia que radica en la intencionalidad de cada verbo. Por lo tanto, rest ≠ silencio. También es sabido que vacío ≠ nada si acaso existe tal cosa como la nada. Quizá el término inglés pudiera ser, entonces, más adecuado en tanto que, efectivamente, lo que se ordena es el descanso del instrumento desde su presencia. El silencio absoluto es imposible. También en esos supuestos silencios o descansos hay un segundo nivel, poco evidente, de comunicación extra-musical.

También, irónicamente, la mejor forma que hemos encontrado hasta el momento para acercarnos, tendiendo a 0, a ese silencio absoluto es a través del sonido. La Transformada de Fourier, en su versión inversa, es la base matemática que permite calcular el inverso de cada elemento que componen una onda sonara, permitiendo anularla. Así, los cascos de cancelación de ruido lo que en realidad logran es tamizar el sonido ambiente y emitir su onda negativa:
ruido – ruido ≈ 0.

Si bien la cultura occidental suele considerar que el silencio es la nada, esto es, un conjunto vacío, hay otras sociedades como la japonesa que intuyen una evidente materialidad en el vacío. Por ejemplo, el concepto japonés Haragei sería difícilmente traducible al español, literalmente vendría a significar algo así como “el arte del vientre”. A lo que verdaderamente alude es a esa capacidad tan arraigada a las culturas orientales de decir sin decir nada: hacerse entender a través del silencio, de la contención, del descanso. En estas culturas, los silencios no pueden “rellenarse” pues ya están llenos de significante.

Frente a eso, la sociedad occidental tiene un profundo desdén hacia el vacío. En ese sentido seguimos siendo definitivamente una sociedad rococó. La radio, la televisión, los videos de youtube y por fin Tik Tok renuncian en su totalidad al silencio. En un ir y venir de entretenimientos fallidos, el silencio está fuera de toda discusión.

En su nivel puramente etimológico, la palabra rest proviene del inglés antiguo ræst que en su raíz de origen germánica significa league o mile en referencia a la distancia que se recorre desde el punto de partida hasta que se descansa. Así, el descanso no debe ser entendido como un hito (el momento de descanso) sino como un viaje, una distancia entre dos puntos. Irónicamente, el único registro musical donde caben, en potencia, el resto de sonidos es, precisamente, el silencio. Desde la estática de un televisor desintonizado, supuesto comprobante histórico del Big Bang, hasta el crepitar de la aguja aterrizando sobre el vinilo segundos antes de dar paso a la música. 

Almudena Lobera vive y trabaja en Madrid. Sus obras son parte de más de una veintena de colecciones a nivel mundial, ha realizado numerosas residencias artísticas, entre las que destaca la beca de la Academia de España en Roma y su estancia en HISK Bélgica. Su obra ha sido expuesta en instituciones como The Bronx Museum, Fundación Juan March, Tabacalera Madrid, La Casa Encendida o Centro Centro entre otras muchas.


“Time, like sand, goes unnoticed. Until you look around and you’re surrounded by dunes, ever changing. ”

_Anonymous comment on YouTube on a song belonging to this project

Parra & Romero is pleased to present the first solo exhibition by Almudena Lobera (Madrid, 1984) at our gallery in Madrid.

In the artist’s multidisciplinary practice, the deconstruction, reinterpretation and denial of language takes on special importance and is constantly resignified. On this occasion, Rest takes as an object of study and highlights the concept of silence through a series of newly produced works that refer to a reflection on dialogue based on the silence/sound dichotomy. It calls for listening, as a kind of care or self-care, paying special attention to non-verbal communication. Thus, the artist displays a succession of silent presences through drawing, sculpture, installation and performance.

In English, the musical concept of silence is translated as Rest and is marked in musical notation with the Latin word Tacet. In 1952, John Cage would mark a milestone in musical composition with his work 4’33’’, which consisted of 3 movements, distributed over 4 minutes 33 seconds of presumed silence. The first time this term was used was in 1724. Tacet (which in Latin literally means “(it) is silent”) appears in musical notation to indicate that a voice or instrument, while present, does not sound. There is, then, a substantial difference between silence (silence) and rest (rest), a difference that lies in the intentionality of each verb, in what we could call its projection of will. In music, rest has a value and also materializes that projection, in this case silent.

Therefore, rest ≠ silence. It is also known that [emptiness ≠ nothing if there is such a thing as nothing. Perhaps the English term could be, then, more appropriate since, effectively, what is ordered is the rest of the instrument from its presence. Absolute silence, as John Cage demonstrates, is impossible. Also in these supposed silences or breaks there is a second, not very obvious level of extra-musical communication, let’s say.

Also ironically, the best way we have found so far to get closer, let’s say tending towards 0, to that absolute silence is through sound. The Fast Fourier Transform, in its inverse version, is the mathematical basis that allows calculating the inverse of each element that makes up a sound wave, allowing it to be cancelled. Thus, what noise-cancelling headphones actually achieve is to filter the ambient sound and emit its negative wave: noise – noise ≈ 0.

Although Western culture usually considers silence to be nothingness, that is, an empty set, there are other societies such as Japan that sense an evident materiality in the void. For example, the Japanese concept Haragei would be difficult to translate into Spanish, it would literally mean something like “The art of belly.” What it truly alludes to is that ability so deeply rooted in Eastern cultures to say without saying anything: to make yourself understood through silence, containment, and rest. In these cultures, silences cannot be “filled” because they are already full of meaning.

Faced with this, Western society has a deep disdain for emptiness. In that sense we are still definitely a Rococo society. Radio, television, YouTube videos and finally Tik Tok completely renounce silence. In a coming and going of failed entertainment, silence is out of the question.

At its purely etymological level, the word rest comes from the Old English ræst, which in its Germanic root means league or mile in reference to the distance traveled from the starting point until one rests. Thus, rest should not be understood as a milestone (the moment of rest) but as a journey (a distance between two points). Ironically, the only musical register where the rest of the sounds potentially fit is, precisely, silence. From the static of an untuned television, supposed historical proof of the Big Bang, to the crackling of the needle landing on the vinyl seconds before giving way to the music.

Almudena Lobera lives and works in Madrid. His works are part of more than twenty collections worldwide, he has carried out numerous artistic residencies, among which the scholarship from the Spanish Academy in Rome stands out, and his work has been exhibited in institutions such as The Bronx Museum, Fundación Juan March, La Casa Encendida or Centro Centro among many others.

Click the images below to know more about the different works

Sixty-Fourth Rest, 2017/2024

Rest, 2024

Silencio eterno, 2024

Scores for Silent Reading, 2019-2023

Preserving 7:59 Minutes of Beau mon plage Loop, 2024